Oración semanal · 28 de septiembre al 2 de octubre

Abdías: esconder y sustentar a la generación que viene

1 Reyes 18:4

“Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua.”

RVR1960

Estudio

(kjabá, Strong H2244) "los escondió" no dice solo que los profetas "se escondieron", sino que Abdías los hizo esconderse, los puso a salvo activamente. No fue un acto pasivo de mirar para el otro lado fue una decisión deliberada de intervenir por la vida de otros. Igual que un padre no solo "espera" que sus hijos estén seguros los protege activamente del peligro.

viernes

Una fidelidad silenciosa por nuestros hijos y por todos los niños del mundo

1 Reyes 18

El legado de Abdías fue posible porque actuó en lo secreto, sin buscar ser reconocido y ese legado alcanzó a cien vidas que no eran de los mas cercanos de su familia. Hoy oramos con esa misma amplitud, por nuestros hijos, por los niños y jóvenes del mundo.

Nadie vio a Abdías esconder a los cien profetas ni llevarles pan y agua a las cuevas, semana tras semana, arriesgando su propia vida frente a Jezabel. Su historia solo se conoce porque esta escrito en la biblia, pero durante todo ese tiempo, fue un acto de fe completamente oculto que sostuvo la vida de una generación entera de profetas que, de no ser por él, habría sido exterminada. La crianza fiel de los hijos muchas veces es así, nadie aplaude las oraciones nocturnas, las conversaciones repetidas, las Escrituras leídas en voz baja antes de dormir. Pero ese cuidado, multiplicado por cada familia en el mundo, es lo que sostiene a toda una generación, no solo la nuestra, sino la del niño que hoy no tiene quién le lea la Biblia, la del joven que crece sin nadie que interceda por él.

Para reflexionar

¿Puedes servir a tus hijos con la misma fidelidad silenciosa de Abdías, sin necesidad de que nadie más lo note? Y ensanchando la mirada: ¿puedes hoy orar también por los hijos de otros, por la niñez y la juventud de tu país y de las naciones confiando en que Dios, así como usó a un solo hombre para sustentar a cien, puede usar tu oración para alcanzar a generaciones que nunca conocerás?

Oración

Padre, gracias por Abdías, que sirvió fielmente sin buscar reconocimiento, y cuyo cuidado alcanzó a cien vidas que no eran familia. Ayúdame a criar a mis hijos con esa misma fidelidad silenciosa, protegiéndolos y alimentándolos con tu Palabra día a día. Pero hoy te presento a las generaciones que vienen, a cada niño y cada joven del mundo, muchos escondidos hoy en sus propias "cuevas" de dolor, abandono, violencia o indiferencia. Levanta para ellos "Abdías" que los escondan del mal y los sustenten con tu pan y tu agua. Que ninguna infancia ni juventud, en ningún rincón de la tierra, quede sin alguien que interceda por ella. Amén.